
El ingreso disponible de los hogares argentinos registró en abril una recuperación moderada luego de siete meses consecutivos de retroceso, según datos de las consultoras Equilibra y Empiria. La mejora, sin embargo, no es uniforme: benefició principalmente a los asalariados privados formales y no logró compensar la brecha acumulada respecto de los niveles previos al inicio de la actual gestión nacional. En paralelo, el Gobierno difundió un informe propio en el que compara el desempeño salarial de las últimas cuatro presidencias y posiciona a la administración de Javier Milei como la de mayor recuperación del poder adquisitivo en los primeros 29 meses de mandato.
La consultora Empiria, dirigida por Hernán Lacunza, había anticipado a partir de datos preliminares que el ingreso disponible en los hogares comenzaría a mejorar desde abril. La firma Equilibra, conducida por Martín Rapetti, confirmó esa tendencia: el indicador creció un 0,8% mensual en el período, revirtiendo así una racha negativa de siete meses.
No obstante, el equipo de Rapetti precisó en un informe que la recuperación no alcanza para revertir el deterioro acumulado. "Tras siete meses al hilo de caída, en abril el Ingreso Disponible registrado creció 0,8% mensual, pero cayó 1% interanual. Con este registro, queda 14,5% abajo del nivel promedio de enero-septiembre 2023, previo a la transición presidencial", señalaron.
La mejora no llegó a todos por igual
Equilibra también advirtió que el avance de abril estuvo concentrado en un segmento específico de la población. Los asalariados privados formales fueron los únicos beneficiados, con un incremento del 1,6% mensual y del 1,5% interanual. El resto de los grupos, en cambio, registró un nuevo empeoramiento: los jubilados que no cobran la mínima cayeron un 0,2% mensual y un 3,5% interanual; las jubilaciones mínimas con bono retrocedieron un 0,7% mensual y un 9,2% interanual; y los asalariados públicos sufrieron una baja del 1,1% mensual y del 6,6% interanual.

La Secretaría de Trabajo elaboró un informe basado en datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que analiza la evolución del salario bruto medio del empleo asalariado registrado del sector privado, a valores constantes y desestacionalizados, durante los primeros 29 meses de las últimas cuatro presidencias.
Según el documento, la gestión de Mauricio Macri fue la de peor desempeño: "El salario real siempre estuvo por debajo del valor previo al inicio de su gobierno y, en el 29º mes, era un 2,9% inferior a ese nivel". En el caso de Cristina Kirchner, el informe señaló que "el salario real supera el valor inicial en varios meses al principio, este proceso se hizo insostenible y a partir del mes 19 se inicia una tendencia fuertemente negativa que lleva al valor salarial en el mes 29° a registrar un valor levemente por debajo del nivel previo al comienzo de la gestión (-0,2%)". Respecto de Alberto Fernández, el texto indicó que "el salario real se mantuvo por debajo del valor inicial en muchos meses y luego inició una fase de recuperación, aunque en el mes 29° solo se incrementó un 1,2% en relación al nivel previo al primer mes de gestión".
En cuanto a la gestión actual, el informe de la cartera conducida por Sandra Pettovello concluyó que "a partir del mes 13°, el salario real se mantuvo un 3% por arriba del valor observado en noviembre de 2023; incluso en el mes 29°, el poder adquisitivo del salario se incrementó para quedar un 4,3% por arriba del valor inicial".
Fuentes del sector advierten que otros indicadores también oficiales presentan un panorama diferente. Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC sobre distribución del ingreso, los ingresos reales de los ocupados y asalariados quedaron estancados a valores reales del tercer trimestre de 2025, un nivel que representa un 16% por debajo del registrado una década atrás. Por su parte, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), tomando el índice de salarios del INDEC, calculó que respecto de noviembre de 2023 los sueldos privados registrados se ubican un 3,5% por debajo, mientras que los del sector público acumulan una caída del 17,2% —con una baja del 36,4% en el caso de los trabajadores nacionales y del 9,2% en el de los provinciales.